Manifiesto por el respeto y apertura a la diversidad

El pasado 10 de marzo estrenamos “La compañera nueva”, micro-documental que centra su mirada en el primer día de clases en un colegio ubicado en la zona sur de Santiago. Decidimos filmar en esta escuela precisamente por la diversidad social presente en sus salas de clases, en donde conviven niños y niñas de distintas nacionalidades, quienes narran lo sucedido en sus vacaciones. Acto típico del cual, si no todos, la mayoría hemos sido partícipes y/o testigos.

 

El objetivo principal por el cual publicamos periódicamente estos videos es para fomentar la reflexión social en torno a temas y situaciones que sentimos son relevantes para el país, como lo es en la actualidad la llegada de migrantes.

 

Esta misión de apertura reflexiva es por lo que trabajamos diariamente, esperando que el espectador se detenga a observar, medite en torno al tema y comente al respecto. Es por lo mismo que leemos y participamos de los debates que se generan en los comentarios de nuestras publicaciones, pero nos manifestamos de esta manera cuando la discusión está acaudillada a palabras racistas y xenófobas que agreden de manera directa a los/las protagonistas de alguno de nuestros videos, especialmente cuando se trata de niños y niñas, sea cual sea su color, origen o cultura. Estos hechos los repudiamos:

 

“Una realidad que no nos podemos evadir, han llegado tantos extranjeros de color y costumbres para quedarse y que llevará a que nuestra raza va a cambiar …” 

 

“Una pena ver a unas pocas niñas Chilenas blancas rodeadas de extranjeras de color. Debemos cuidar a nuestras niñas Chilenas para que nos vean influencias por culturas y costumbres foráneaseas” 

 

“En la educación pública gratuita todavía quedan muchas Chilenas blancas y eso es indudable para pesar. La cultura negroide no nos enriquece, al contrario en que nos beneficia su macumba, santería, comer insectos, degradar el medio ambiente, vestir a nuestras niñas Chilenas como prostitutas, probar sus comidas con excesos de azúcar, grasas y sal. Si yo me voy a otro país respeto a los de ese país y no me creo con “derecho” a exigir salud, educación, vivienda, bonos de cesantía, no formo guetos o pandillas para asaltar a los que me tendieron la mano...”

 

Estos comentarios llamaron negativamente la atención no solo del equipo de MAFI, sino también de la comunidad que nos sigue y participa en los debates. Prueba de ello es la reacción de algunas personas que se dieron el tiempo de responder y contradecir. Es que es inevitable la perplejidad ante estos dichos que parecen escritos hace 90 años cuando el mundo se aprisionaba en sus fronteras y se violentaba contra los pensamientos distintos o las lenguas ajenas.

 

Sentimos profundamente haber sido un medio que contenga estos comentarios y que hayan herido la sensibilidad de algunas personas, más aún si se trata de migrantes. Por lo tanto aprovechamos este espacio para decir que, cuando leemos o escuchamos expresiones de este tipo, nos sentimos tan ofendidos como ustedes; frustrados, al mismo tiempo, de que a pesar de los innumerables esfuerzos que los movimientos sociales, políticos y culturales han efectuado para remar en contra de la necedad de algunas personas, sigan existiendo, a la vuelta de la esquina, pensamientos intolerantes.

 

No borraremos los comentarios de nuestra publicación, para que quede en evidencia el maltrato verbal que acaba de suceder. Ocultarlos o eliminarlos sería esconder una vez más una verdad que necesita reflotar, para que las personas que creemos en el migrante como un actor social principal en el enriquecimiento cultural de una nación, denunciemos y nos manifestemos en contra de los comentarios racistas, xenófobos y fascistas.

 

Puedes ver la publicación en Facebook aquí: https://www.facebook.com/MAFI.tv/videos/1174018969363618/